El abogado Pablo Franco, condenado a indemnizarme con 20.000 euros por acusarme de estafa e inventarse una sentencia
https://youtu.be/ujK_w5PEGRk Ayer me pasaron un enlace a un directo que acababa de hacer el abogado Pablo Franco en su cuenta de Kick y que había interrumpido de repente, sin explicar por qué. Que por…

Ayer me pasaron un enlace a un directo que acababa de hacer el abogado Pablo Franco en su cuenta de Kick y que había interrumpido de repente, sin explicar por qué. Que por cierto, hasta ayer no sabía yo qué era Kick, pero por si acaso alguien tiene la tentación de suplantarme, me he abierto allí un perfil con el nombre de usuario que uso en todas las redes: rubensancheztw.
Cuando Pablo Franco llevaba ya casi una hora con su directo, recibió un correo electrónico y paró de hablar para leerlo. Y en cuanto lo hizo, cortó repentinamente la emisión.
Casi a la vez que a él le llegaba ese correo, a mí me llegaba otro con exactamente el mismo contenido. Un correo de mi procurador con una sentencia del Juzgado de Primera Instancia número 15 de Sevilla.
Una sentencia en la que condenan a Pablo Franco. Lo condenan a indemnizarme con 20.000 euros por intromisión ilegítima en mi derecho al honor. También lo condenan a publicar el fallo de la sentencia en Twitter y a leerlo en sus dos canales de YouTube. Y a borrar el tuit y los dos vídeos que me dedicó en esos canales el 24 de agosto de 2024. No se me olvida el día porque es el mismo que veinticinco años atrás publicó su primer album Christina Aguilera.
Si el hombre hubiera dedicado sus vídeos a rendir homenaje a Christina en vez de a montarme una campaña de difamación, ahora no estaría pasando este mal rato. Un mal rato que en cualquier caso no tiene ni punto de comparación con cómo me lo hizo pasar a mí. Pero claro, si este señor se dedicara a hacer vídeos sobre diosas del pop en vez de a insultar y lanzar bulos sobre gente de izquierdas, igual hoy estaba de jurado en Operación Triunfo y no empezando a digerir su primera condena. Pero me tuvo que dedicar esos vídeos a mí.
Pablo Franco, el abogado de gente tan entrañable como Frank Cuesta, Dalas Review o Javier Oliveira, el hasta hace poco mejor amigo de Cristina Seguí no pudo evitar dedicarme esos vídeos para demostrar lo mucho que cree que sabe de derecho. Para demostrarlo acusándome de delitos salidos de su imaginación y para inventar que tengo una condena de la Audiencia Nacional.
Pablo Franco decidió que yo había mentido y estafado a la gente que en 2024 donó dinero para crear mi caja de resistencia frente al acoso y las difamaciones de la extrema derecha. Que yo había estafado a las 1.665 personas que donaron más de 50.000 euros para ayudarme a enfrentarme en los tribunales a tipos como Pablo Franco.
Decidió acusarme de estafa demostrando lo mucho que sabe de derecho. Lo hizo porque yo, que soy de Sevilla, demandé en Sevilla a un medio de comunicación con sede en Sevilla. Y perdí. Dos veces. Y las dos me condenaron en costas. Pero ninguna de esas dos veces tuve que pagar esas costas porque el criterio de la Audiencia Provincial de Sevilla es que cuando pierdes una demanda de rectificación presentada en Sevilla contra un medio de comunicación de Sevilla no tienes que pagar costas. Algo que conté públicamente en respuesta a las publicaciones donde el medio de comunicación en cuestión, Abc de Sevilla, aseguró que yo tendría que pagar esas costas.
Y como conté eso, Pablo Franco y más gente como Pablo Franco decidieron que perder una demanda de rectificación nunca implica pagar costas la presentes donde la presentes. Y que por tanto, yo había engañado a la gente cuando en mi crowdfunding dije que uno de los muchos riesgos económicos que implicaba enfrentarme a la extrema derecha en los tribunales era tener que pagar costas si perdía demandas de rectificación como las que había presentado con éxito contra Eduardo Inda, contra Javier Negre y contra sus medios de difusión de bulos.
Pero resulta que ese tipo de demandas, cuando se presentan en Madrid, sí implican el pago de costas para el que pierde. Y también cuando se presentan en otros fueros. Depende del criterio del juez, que suele basarse en el criterio de la Audiencia Provincial.
Así lo expliqué en mi demanda contra Pablo Franco. Y el juez lo ha condenado por esa acusación tan grave lanzada contra mí. Pero no solo lo ha condenado por eso. En otro vídeo que también lanzó ese 24 de agosto de 2024, dijo que yo tenía una condena de la audiencia nacional por “falsear” el número de socios de FACUA “para tener subvenciones”. “Me lo comentaban hoy esto”, decía Franco en el vídeo.
Pero no. No existe ninguna sentencia de la Audiencia Nacional contra mí ni contra FACUA por falsear el número de socios para pedir más subvenciones. No existe ninguna condena de la Audiencia Nacional por ese motivo contra FACUA ni contra mí. Ni por ningún otro motivo. Pero este señor dice que se lo contaron y él lo soltó pensando que cuando te ponen una demanda, si le dices al juez que lo que dijiste fue porque te lo contaron, te libras de que te condenen. Pero no.
Pablo Franco parece ser que tenía muchas ganas de enfrentarse a mí en los tribunales. En ese vídeo por el que ha sido condenado, también dijo esto: “No tengo ningún juicio contra el Facuo y me apetece mogollón. Es que me apetece mogollón”.
Pues nada. Ahora, a disfrutar la sentencia.
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