Artículo · 1 octubre 2024

Adiós a la bajada del IVA, la medida para no molestar

El 1 de octubre el IVA comienza a subir en los alimentos afectados por la rebaja. Una medida absolutamente descafeinada que el Gobierno ni siquiera ha querido vigilar.

España-30/09/2024

Comienza la cuenta atrás para el fin de la rebaja del IVA, la medida que solo aplaudieron los supermercados y alguna asociación de consumidores que ha recibido dinero de Mercadona. Una medida absolutamente descafeinada que el Gobierno ni siquiera ha querido molestarse en vigilar… para no molestar a los que mandan.

Desde el 1 de octubre, en los alimentos básicos que han tenido el IVA al 0% pasará a ser del 2% y en los que estaba al 5% subirá al 7,5%. La previsión es que el 1 de enero los primeros pasen a su estado original, el IVA al 4%, y los segundos al 10%.

La medida, vigente desde el 1 de enero de 2023, ha sido ineficaz e insuficiente para los consumidores. Si de por sí representaba ínfimas bajadas de precios en productos que en muchos casos venían experimentando incrementos descomunales, la ineficacia de la rebaja fiscal ha sido mayor ante la falta de controles sobre las grandes cadenas de distribución para hacerles cumplir la prohibición de subir márgenes.

Desde su inicio, desde FACUA rechazamos una regulación que ha servido de poco para aliviar el enorme encarecimiento que ha sufrido la cesta de la compra. Durante todos estos meses, hemos hecho seguimientos de precios y alertado de que los supermercados pueden haber vulnerado prohibición de aumentar sus márgenes de beneficio en muchos productos, una práctica prohibida por el real decreto-ley que estableció la bajada del impuesto.

Tras las sucesivas denuncias presentadas por FACUA, el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 envió en febrero de 2024 un requerimiento a las principales cadenas de supermercados e hipermercados en el que les solicitaba que acreditasen que estas subidas aplicadas desde enero de 2023 a los precios de numerosos alimentos básicos no han implicado aumentos en sus márgenes de beneficio. En julio, volvió a dirigirse a ellas para evaluar qué estaba pasando con los precios de los aceites de oliva de marca blanca. Esperemos que el departamento que dirige Pablo Bustinduy anuncie la apertura de expedientes sancionadores.

En cualquier caso, la única medida realmente efectiva para bajar los precios de productos desproporcionadamente caros es la prevista desde 1996 en la Ley de Comercio: intervenir esos precios o los márgenes de beneficio poniéndoles topes. Algo que en el Gobierno es evidente que tienen absolutamente descartado.

Cuando los intereses de las grandes cadenas de distribución y la industria alimentaria están en juego, parece que la gravísima pérdida de poder adquisitivo que llevamos años sufriendo los consumidores resulta un tema absolutamente secundario. No sea que los que de verdad mandan en este país se vayan a molestar.

Artículo publicado originalmente en la revista de FACUA, Consumerismo, el 30 de septiembre de 2024

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