Vídeo · 24 abril 2026

VITO QUILES acusa a la JUEZA que lo ha procesado de cometer una «LOCURA» y de servir a PEDRO SÁNCHEZ

La reacción de Vito Zoppellari Quiles a su auto de procesamiento por injurias y calumnias ha ido mucho más allá de continuar insultándome y acusándome de delitos. El ultra también se ha dedicado a atacar…

La reacción de Vito Zoppellari Quiles a su auto de procesamiento por injurias y calumnias ha ido mucho más allá de continuar insultándome y acusándome de delitos. El ultra también se ha dedicado a atacar a la jueza. A acusarla de actuar de forma sesgada, de cometer una locura, de no actuar en función del Código Penal y de trabajar a las órdenes del Gobierno. Es decir, ha acusado a la jueza de cometer delito de prevaricación.

Quiles se ha atrevido a descalificarla de esa forma después de que la magistrada le preguntase por todas y cada una de las acusaciones que había lanzado sobre mí y fuese incapaz de explicar ni una sola. Y ocurrió durante un interrogatorio que él mismo solicitó después de que inicialmente se hubiese acogido a su derecho a no declarar.

En ese interrogatorio, Vito Quiles fue incapaz de dar el nombre de la constructora sevillana que, según él, me paga miles de euros al año, de aclarar cuáles son esos yates que tengo a nombre de otras personas, de dar la ubicación de esos pisos que dice que frecuento por las noches en la calle Venecia y explicar qué cosas de dudosa moralidad hago en esos pisos. También fue incapaz de dar ni un solo dato sobre los vínculos de FACUA con dos tramas de menores abusadas en Valencia y Baleares, de justificar por qué deslizó que soy un pederasta, de contar en qué consisten mis extorsiones y estafas. Y fue incapaz de contar quiénes son mis sicarios y a qué personas han amenazado de muerte en las puertas de sus casas.

Fue incapaz de justificar todas esas invenciones ante la jueza y ha sido incapaz de justificarlas por escrito en las sucesivas peticiones de archivo de la causa, al igual que será incapaz de hacerlo en su escrito de defensa.

Quiles ha llegado a acusar a la jueza María José Moreno Díaz de actuar acatando órdenes del Gobierno. Es decir, de prevaricar. Y es que el ultra ha afirmado en un tuit que lo que ha hecho la magistrada al dictar su auto de procesamiento “solo tiene un nombre: persecución política”. Tras lo que ha añadido: “El Gobierno tenía que tapar hoy el juicio a Begoña Gómez”.

El agitador de extrema derecha disfrazado de periodista ha calificado también de “locura” la decisión de la magistrada. “Una jueza que, en vez de limitarse a perseguir delitos, se pone a hablar de ética y juzga en función de la moralidad y no del código penal”, ha dicho.

Parece que Quiles todavía no se ha enterado de que las injurias y las calumnias por las que lo han procesado son delitos. Delitos contra el honor tipificados en el Título XI del Código Penal a lo largo de 12 artículos.

Y claro que la jueza habla de “ética” en su auto de procesamiento. De ética periodística. Dice que “en definitiva el conjunto de mensajes y videos” por los que interpuse la querella “es intolerable al deber ético y profesional del periodismo, desamparado por el derecho a la libertad de expresión, revistiendo indiciariamente los hechos caracteres de injurias y calumnias delictivas”.

Porque este procedimiento judicial, como todos los relacionados con delitos de injurias y calumnias, va de los límites del derecho a la libertad de expresión. Un derecho que la doctrina del Tribunal Supremo y del Constitucional deja muy claro que no puede ser concebido como una suerte de derecho al insulto.

Tanto la libertad de expresión como la libertad de información son derechos fundamentales. Pero eso no significa que sean derechos ilimitados. Cuando alguien, y especialmente un periodista, publica una información, tiene la obligación de hacerlo con veracidad, habiéndose esforzado previamente por contrastarla. Y por supuesto, cuando esa información afecta a la intimidad de una persona, debe tratarse de una información que tenga interés público.

Por supuesto que un juez tiene que valorar si un supuesto periodista actúa cumpliendo con los deberes éticos que impone el ejercicio de mi profesión cuando está evaluando la posible comisión de delitos de injurias y calumnias. Porque son esos deberes éticos, deberes profesionales, y también deberes legales, los que nos llevan a los auténticos periodistas a contrastar todas las informaciones que llegan a nuestras manos antes de tomar la decisión de publicarlas. Porque sin ética, no hay periodismo. Sin ética, a la profesión de Quiles no puede llamársele periodismo. Sin ética, lo suyo no es más que el negocio de la difamación.

SÍGUEME TAMBIÉN EN:
Mi otro canal: YouTube.com/@rubensanchezclips
Patreon: patreon.com/RubenSanchezTW
Twitter: twitter.com/RubenSanchezTW
Instagram: instagram.com/rubensancheztw
TikTok: tiktok.com/@rubensancheztw
Facebook: facebook.com/rubensancheztw/
LinkedIn: https://linkedin.com/in/rubensancheztw
Bluesky: https://bsky.app/profile/rubensanchez.tw
Telegram: https://t.me/rubensancheztw
WhatsApp: https://rubensanchez.tw/whatsapp

Ver vídeo en YouTube

← Volver a Lo último