Entrevista · 31 diciembre 2025

Javier Ruiz: «Si Sánchez gana de nuevo, el asalto al Capitolio nos parecerá una broma»

Hablamos con el periodista y presentador del programa Mañaneros 360 de TVE sobre actualidad política y sobre la amenaza que presentan los bulos y la desinformación para la democracia.

España-30/12/2025

Hablamos a fondo con Javier Ruiz sobre los temas que están marcando la conversación política y mediática en España: bulos y desinformación, el caso del fiscal general del Estado, las contradicciones judiciales, el riesgo de adelanto electoral o el tablero que podría salir de unas nuevas elecciones.

¿Cómo fueron tus inicios en la escuela de Iñaki Gabilondo? ¿Cómo fue esa etapa en el Hoy por hoy de la Cadena Ser?

Para mi fue una escuela de periodismo. Ha sido un profesor de periodismo para mi y para otra mucha gente. Sobre todo en exigencia. Veo a mucha gente que piensa que por tener una cuenta en Twitter ya eres periodista, que es como el que tiene una manguera y ya se piensa que es bombero.

Con Iñaki la puesta en escena era lo último. El periodismo se hacía antes de la puesta en escena: preparación de datos, cifras, hechos, legislación previa, background, de contexto… Yo creo que eso, una vez que te lo tatúan, ya no lo pierdes. Y yo quiero ser fiel a eso. Era una escuela dura, muy exigente. Fue muy sufrida pero muy educativa.

¿Qué diferencias ves en la radio que hacías en tus inicios con la radio que se hace hoy en España?

Yo creo que han cambiado algo las formas pero no ha cambiado mucho el fondo. El periodismo es lo que se hace antes de llegar al micrófono. Buscar información, chequearla, comprender la información y hacerla comprender después. Iñaki a esto lo llamaba el método CCC: conocer, comprender y comunicar. Estas tres cuestiones siguen siendo las mismas, da igual que las hagas en radio, en prensa o en televisión.

Las formas han cambiado pero el fondo del oficio no. Te diría no ya en la radio, sino en el periodismo. Cuando tu detectes algo que no tiene estos tres parámetros estás ante otra cosa. No estás ante periodismo. Estás probablemente ante bulos, ante mentiras, ante contaminación, ante infoxicación…Un montón de variantes que son veneno, pero no son información.

Cuando vuelves de EEUU, ¿qué periodismo te traes? ¿Qué cambia en ti y qué cambia en tu manera de comunicar?

A mi EEUU me cambió dos cosas: una cuestión de fondo y una cuestión de formas. De fondo, yo me había ido para hacer periodismo y de pronto me encontré con la economía. Tuve varios profesores que fueron premios Nobel en este campo. De pronto me fascinó algo que no me esperaba, y cambié de carrera durante una larga temporada. Me familiaricé y aprendí mucho en métodos cuantitativos, en estadística… Y este tipo de cosas, sin pensarlo y sin quererlo, te acaban llevando a donde estás. Me cambió el fondo porque a partir de ahí empecé a medir las cosas.

Y luego también las formas. Allí hay una competencia feroz entre televisiones. No es como este simulacro o esta falsa que vivimos en España. En EEUU hay una competencia absolutamente feroz por las audiencias. Allí todo es más rápido y más vivo. Es lo que estamos intentando hacer ahora en Televisión Española.

Dices que aquí no hay competencia. No se si te refieres a que hay pocas cadenas con una gran audiencia o a que te has cargado a la competencia

Aquí lo que tenemos es un oligopolio televisivo. Tenemos una farsa en las audiencias y en las competencias. Parece que hay competencia y que existe una gran batalla, pero lo cierto es que hay dos empresas. Y esas dos empresas se reparten el 85,7% del mercado publicitario.

Aquí tenemos un montón de canales pero solo dos dueños. Y eso no es competencia. Eso se llama oligopolio. En televisión solo tenemos Mediaset y Atresmedia. Nos pensamos que eso es gratis, pero lo estamos pagando en libertad de expresión y lo estamos pagando los que estamos rompiendo ese oligopolio. Se nos está señalando y se nos está intentando arrastrar por el lodo porque nos estamos cargando su modelo de negocio. Estamos ante un modelo que está muy amañado.

¿Crees que las televisiones siguen teniendo tanta fuerza como antes de que proliferaran plataformas como Youtube, Twich o los perfiles de influencers en TikTok o Instagram? ¿Sigue teniendo tanta fuerza la TV a la hora de crear opinión pública?

Creo que sí. Yo detecto una cosa que es el fenómeno de las dos pantallas. Gente que está escribiendo mucho y gritando en Twitter a la televisión. Hay gente que se asoma a los medios tradicionales y que nos rajan a través de ellos.

La televisión todavía tiene mucho poder. Si no fuese así no nos pasaría lo que nos está pasando. No nos atacarían como nos están atacando y no habría linchamientos diarios como los está habiendo.

¿Crees que hay una operación ahora mismo para intentar quitaros del medio a Silvia Intxaurrondo, a Jesús Cintora y a ti?

Yo no había visto una operación como esta en mi vida. Y yo ya he caído más veces. A mi me arrancaron de las manos un programa que era líder de audiencia en esta misma franja. Y aquello fue un juego de niños en comparación con esto. La ofensiva y la sincronía que estoy viendo entre lo político, lo judicial y lo mediático yo no lo había visto nunca.

Esta guerra ha funcionado hasta el punto de cargarnos a un vicepresidente del Gobierno y cepillarnos a un partido político. Así que, ¿cómo no va a funcionar para cargarse a tres, cuatro o siete plumillas? Yo creo que esto está ensayado. Se ha visto que funciona y algunos estamos haciendo lo posible para que no funcione, porque lo que está en juego es la libertad de expresión y la democracia.

¿Cuáles son los movimientos? ¿Cómo los percibes?

A mi hay cosas que no me cuadran. Y soy ya muy mayor como para creer en las coincidencias cósmicas. Denuncias algo en la sanidad pública de Andalucía y de repente el ABC de Bonilla, perdón, el ABC de Sevilla, empieza a cargar sobre ti. Y al mismo tiempo los contertulios que cobraban de ti y a los que tú ya no has querido, empiezan a escribir sobre ti.

Cuando se acaba el regadío, empieza la tormenta. No quiero ser un paranoico pero yo no creo en las coincidencias. Cuando el ataque es político, cuando el ataque es mediático y cuando el ataque es judicial, y los tres frentes van a la vez y en sincronía…no se llama casualidad. Se llama operación.

¿Y tu tienes algún plan?

Tengo una filosofía de vida bastante tranquila con esto. Yo sé que tarde o temprano me van a matar. Lo tengo clarísimo, porque ya lo he vivido. Yo ya he muerto varias veces y he llegado a una conclusión. Prefiero morir de pie. Puedo cometer errores, pero no me voy a vender. Yo no me arrodillo por un plato de lentejas. Así que yo voy a seguir contando la verdad incomode a quien incomode.

En los debates de la televisión hay cuota. Hay tertulianos, de alguna manera, impuestos. Pero hay algunos, más allá de que puedan defender unas ideas u otras, que son una fábrica de bulos. ¿Cómo se convive con eso?

En esto yo soy bastante combativo. Yo no creo en la objetividad. Creo en la honestidad. Y lo que no creo es en la mentira. Somos el Tribunal Supremo de la verdad. Sé que yo no soy objetivo. Soy honesto. Tengo un punto de vista y soy una persona progresista.

Con lo cual, yo defiendo estos valores. Y esa es mi primera máxima. Estoy dispuesto a aceptar tertulianos de todos los colores y de todas las ideologías, mientras respeten esta misma máxima, que sean honestos, que no me sean vendidos. No quiero infiltrados en mis mesas, quiero periodistas. No me importan sus convicciones, pero quiero gente honesta.

Y segunda cuestión, segunda clave, esta que preguntabas tú. Además de todo esto, creo que no se puede convivir con la mentira, porque la mentira es como la falsa moneda, la mala echa a la buena. Si tú juegas con mentiras, el otro lado va a jugar con mentiras también.

Con lo cual, yo cuando detecto algo que no es cierto, bien porque sea mentira o bien porque sea un error, yo lo intento parar. Y creo que ese es mi trabajo. Es muy peligroso el mensaje del mienten todos.

Hay quien juega a decir que mienten todos los periodistas o todos los analistas, que son los mismos que dicen que mienten todos los políticos o que todos los políticos son unos corruptos. Yo creo que ese es el discurso de la antipolítica, el antiperiodismo, que no trae nada bueno

Yo creo que no todos somos iguales. Como no todos los políticos son iguales, no todos los que están ante una cámara son iguales. No todos los periodistas son periodistas. Hay gente que hace periodismo y gente que hace otras cosas.

Hay gente que dice la verdad y otra que no le dice la verdad ni al médico. Hay gente que miente. Y yo quiero a los que defienden su verdad. Me da igual de qué ideología sean, insisto. Yo sí creo en la pluralidad. Yo no amaño las mesas.

Yo tengo a progresistas y a conservadores, no tengo a resentidos de la izquierda y a ultras de la derecha. Y a eso le llamo pluralismo. Tengo a periodista del ABC y a periodistas de El País. Desde gente que defiende al Partido Popular hasta gente que defiende a Podemos. Y no tengo ningún problema.

¿Tú crees que el periodismo es algo que hay que estudiar en las facultades de periodismo? ¿O crees que cualquiera puede ser periodista si reúne una serie de requisitos?

Yo no les caigo bien a los míos en esto del periodismo. Y te digo por qué. No defiendo la carrera de periodismo como el requisito imprescindible y la única puerta de entrada al periodismo. Yo mismo soy la prueba de ello. El que tenga esa pasión, que lo haga, que lo estudie. Esto es una vocación, esto es un ministerio, esto es literalmente un sacerdocio.

Con lo cual, el que quiera estudiar periodismo, que lo haga. Pero yo conozco fantásticos abogados que son grandísimos comunicadores, fantásticos economistas que son extraordinarios divulgadores, fantásticos biólogos que hacen una información científica extraordinaria. Por lo tanto, creo que esto es un oficio. Y que se puede estudiar y preparar cualquier otra rama y luego hacer un puente para comunicarla bien.

En Estados Unidos, la gente estudia Derecho y luego hace un posgrado en periodismo. Aquí ésta es una vía. Si alguien quiere estudiar periodismo, fantástico. Va a tener una formación en Humanidades estupenda. Yo a los periodistas lo que les digo es que luego se especialicen. Que estudien algo. Las dos cuestiones llevan y confluyen en el mismo río. Lo importante aquí es prepararse y especializarse.

Yo soy uno de esos licenciados en periodismo que cree que la carrera no es indispensable, ni muchísimo menos, aunque la carrera enriquezca

De todas formas una cosa sí te digo. Y se lo digo a los chavales cuando me han llamado de la universidad, cuando he dado alguna charla. Da igual lo que hagan, pero que no le compren a todos estos influencers de la ignorancia que estudiar no sirve para nada. Eso no es verdad. Cuanto mayor estudio, mayor nivel económico. Cuanto mayor estudio, menor nivel de paro.

Estas dos cosas están demostradas en España. Quien tiene un estudio universitario o de posgrado tiene una tasa infinitamente menor que quien tiene estudios de Primaria. Con lo cual, que no os engañen, que no os mientan.

Da igual si la puerta es periodismo o no, pero que no os vendan que estudiar no sirve para nada. Lo único que te garantiza algo en el futuro es tu formación, es tu valía.

Hay una infantilización del concepto de hacer buen periodismo en la ciudadanía. Veo permanentemente en las redes sociales, sobre todo en Twitter, que se considera buen periodista al que hace preguntas incómodas. Hay gente que tiene la noción, por ejemplo, de que Vito Quiles es un buen periodista porque hace preguntas incómodas ¿Cómo defines eso?

Yo te diría que Vito Quiles es un embustero, te diría que es un contaminador y todo eso es antes de llegar a las preguntas. Porque para mí lo importante es si buscas la verdad o no.

Te puedes equivocar, puedes cometer errores, pero si lo que hay es una malicia en el sesgo y un trucaje para que te dé lo que tú estás buscando, entonces no eres periodista, entonces eres otra cosa. Si tú estás difundiendo bulos que sabes que son falsos, si estás mintiendo a conciencia, si estás engañando a propósito, tú no eres un periodista. Lo podemos llamar agitador, propagandista o embustero. En mi pueblo se llama embustero.

A mí me parece que hay una muy injusta vara de medir en este país, porque la gente que quiere que ganen los suyos, especialmente ahora en la derecha, que están cansados de este Gobierno y creen que tiene que caer Sánchez, están empezando a justificarlo todo. Están empezando a justificar esto que dices tú, que son preguntas incómodas y que yo, sin eufemismos, le llamo acoso. Y entonces, se acosa a tu pareja, se acosa a tus hijos, se acosa a tu círculo…

Está pasando esto, Rubén. Políticos que ven cómo son perseguidos sus hijos, su mujer, su pareja, su círculo más cercano. Esto no son preguntas incómodas, esto es acoso.

Si yo pongo a una persona a acosar a Santiago Abascal, si yo pongo a uno de mis redactores a seguir la vida personal de Ortega Smith o de el propio Vito Quiles. Si yo me dedico a perseguir con quién se acuesta, no habría fin del país para correr. No se acabaría esto. Pero él sí puede hacerlo. Él puede hasta fiscalizarnos con esto.

Creo que esto es, insisto, no una doble vara de medir. Esto es un sistema trucado. Cuando tú solo haces incomodar a los de la izquierda…estás haciendo muchas cosas, pero periodismo no, y preguntas tampoco.

Sobre todo porque la pregunta lleva implícita a una difamación, que es de lo que se trata. Ellos no preguntan algo que quieren conocer, no preguntan una opinión o un dato. Lo que están haciendo es preguntarte por algo que dicen que has hecho, que dicen que estás implicado, sin que sea necesariamente cierto. Y eso forma parte, lógicamente, del acoso. ¿Tú has vivido ese acoso ya?

Es alucinante e incómodo. ¿Te das cuenta que hemos normalizado que, tarde o temprano, uno de estos agitadores, uno de estos ultras, nos va a tocar? Hemos normalizado que una persona te pueda agredir y acosar, y que te va a pasar tarde o temprano porque estamos en la vida pública.

Esto lo estamos normalizando. Se ve como normal que te persigan a la puerta de tu casa, que te hagan fotos, que te puedan grabar si estás en un bar, que tus amigos o familia estén expuestos a esto. Es alucinante.

Además, que las cosas que te dicen no son ni siquiera preguntas. Son directamente mentiras. Lo primero que buscan es difamar, y lo segundo una confrontación. Se nos está provocando para ver quién salta primero para estos acosadores, los que están violentando el sistema, declararse víctimas.

El caso de Bertrand Ndongo pegando empujones a las personas a las que dice entrevistar. Lo que están buscando es poder decir en el titular cosas como “agresiva reacción de Óscar Puente” cuando lo único que ha dicho el ministro es “déjame en paz”. ¿Cómo se reacciona ante eso? ¿Cuál es la estrategia a seguir?

Me encantaría tener la respuesta. No tengo claro lo que hacer antes pero sí lo que hacer después. Que es preguntar una sola cosa. ¿De donde sacan la pasta? ¿De donde sale este dinero? ¿De donde sale el dinero para pagar a un señor, a un cámara y a tres guardaespaldas. Parece que ellos te están acosando ante la indiferencia popular. No no, están esos tres armarios empotrados conteniendo a la gente. Y para hacer un tour por cuatro o cinco ciudades y llevarse toda esta escolta por ahí, ¿de dónde sale este dinero?

Esta es mi respuesta. ¿Quién os paga? Porque esto no es periodismo. ¿Quién os paga para que acoséis a mi familia? ¿Quién os paga para que acoséis a mi pareja? ¿Quién os paga para que me acoséis a mí? ¿Quién os está pagando esta miseria humana?

¿Esta gente no tiene familia? Sus padres no les dirán, «hijo, ¿qué estás haciendo?» Porque yo creo que cuando lleguen a casa, estos chicos probablemente tengan que mirarse al espejo. Y estoy seguro de que uno se puede mentir a sí mismo y sentirse muy orgulloso de la miserable hazaña que ha hecho ese día. Pero ¿no tendrán a nadie que les quiera? ¿Qué les diga que esto no está bien?

Hay una cosa en relación a todo esto, a la desinformación y sobre todo a la parte del negocio de la desinformación que consiste en la difamación, en poner en el objetivo a una determinada persona e intentar destrozarle la vida. Tú eres víctima, Sarah Santolalla es víctima. Tienes gente muy cercana, amigos, compañeros, que saben perfectamente que son víctimas de ese tipo de ataques. ¿Por qué vais tan poco o nada a los tribunales?

Pues yo te explico por qué. Porque es gratis decir «eres lo que sea» y es caro el tener que, en muchas ocasiones, buscar un abogado, perder tiempo en lo jurídico… Y ¿qué hacemos? Algo que yo creo que es un error. Algo que tú no haces y tú aciertas, que es no litigar. Decir, bueno, yo voy a contar la verdad, sigo y seguimos adelante. Y entonces te das cuenta de que, efectivamente, la partida está amañada.

Por eso te decía que esta es una ofensiva triple, no es una ofensiva solo política ni mediática, también es jurídica. Hay gente que tiene medios para arrastrarte por los tribunales cuantas veces sea necesario y tú tienes tu parte mediática, no tienes esa cobertura política y, desde luego, lo que no tienes es el dinero para pagar el ejército de abogados. Así que, ¿en qué estamos? En un juego trucado, en una partida amañada, una partida en la que el mal tiene mucho más poder que quienes están luchando contra ese lado oscuro.

Yo creo que es importante explorar esa vía. También los políticos, por supuesto. Eso es algo que ha hablado mucho con Óscar Puente, por ejemplo, que tiene unas cuantas causas ya abiertas contra estos perfiles. Creo que tenemos que explorar eso porque, hoy en día, en el mundo de la comunicación, en el mundo del periodismo, hacemos un sobresfuerzo que no hacíamos hace décadas por desmontar bulos. Hay tonterías que, por desgracia, han acabado creyendo miles o cientos de miles de personas y ese sobresfuerzo está ahí.

Tienes toda la razón, me convences y tengo un pequeño problema con eso y es que esto no es sólo una escasez de recursos, también es una escasez de tiempo. Yo estoy de seis de la mañana a cuatro de la tarde en TVE, salgo corriendo, me voy a la SER, acabo las nueve y media de la noche. Claro, esto es lo que ellos quieren.

Lo que ellos quieren es que tu tiempo no lo dediques a la información, no le dediques al interés general, se lo dediques a su pequeñez particular. Con lo cual tienes toda la razón, hay que hacerlo. Aunque haya un desequilibrio monstruoso entre el dinero que tienen ellos y la escasez que tenemos nosotros. Creo que es algo para lo que quizás deberíamos montar equipos jurídicos conjuntos, porque esto es una cosa en la que nos han ido señalando uno a uno, pero que hace muy difícil el combate porque es muy desigual.

Dentro de toda esa guerra sucia, hay jueces que no sé si les podemos llamar directamente corruptos

Yo creo que hay jueces que están haciendo política y por tanto que son corruptos. A mí no me cabe ninguna duda de eso. También hay periodistas corruptos. En este país hay periodistas que mienten a sabiendas y hay periodistas que cobran por ello. Y lo sabemos. Y que se benefician de ello con cobertura política, con favores mediáticos o con favores políticos o incluso empresariales, y lo sabemos. Y en este país hemos tenido corrupción que ha ido desde los partidos políticos hasta el Palau de la Música. Aquí han tenido corrupción desde los bomberos hasta los payasos.

¿De verdad creemos que el periodismo es el único gremio en el que no ha habido corrupción? ¿De verdad creemos que los periodistas son santos angelicales? Hay corruptos entre los periodistas y hay corruptos entre los jueces, por supuesto que sí. Hay jueces que no están haciendo justicia, están haciendo política. Unos están disfrazados con los micros y otros con las togas, pero por supuesto que hay jueces haciendo esto.

Y frente a eso no se puede hacer absolutamente nada más que esperar a ver qué pasa, a ver a qué juez le toca la demanda o querella que te hayan puesto y ver si juega a aplicar la ley o el corporativismo. Porque si te lleva a los tribunales un juez, te la juegas mucho más

Es que hay ciertas cosas que ahora mismo no están funcionando del todo bien en nuestra democracia. No están funcionando bien ciertos partidos, no están funcionando bien ciertos órganos de propaganda, no están funcionando bien medios de comunicación. Hay judicaturas que no están funcionando bien a ojos de quienes somos espectadores y analistas de ello.

Pero corres un riesgo muy alto. Porque si lo dices corres el riesgo de una querella por Dios sabe qué. Yo te digo la verdad, un catedrático de Ciencias Políticas como Antón Losada al que, por el análisis político que hace se lo llevan por delante a tribunales… Creo que es un mensaje, creo que esa demanda no busca restitución, no pretende el honor. Lo que pretende es la mordaza. Mi opinión personal es que hay muchas demandas que se están presentando para acallar y aquietar a opinión pública que se revela ante ciertos atropellos. Y esto, me da la sensación, de que es parte de ese amaño.

¿Cómo podríamos resumir lo que ha pasado con una institución del nivel del fiscal general del Estado? ¿Cómo podemos llamar a eso?

Creo que aquí hay una denuncia de maquinaria y una maquinaria real. Se denuncia que Moncloa, el fiscal general del Estado, Hacienda, todos estos señores han complotado para estar contra la pareja de Ayuso. Y se denuncia una maquinaria que se llama Estado, no es maquinaria del Estado. Hacienda te ha cazado, querido amigo. Y por lo que hemos visto, los tribunales te han cazado. Ha habido una batería de presuntos testaferros, presuntas facturas falsas, presuntas sociedades interpuestas.

Creo que se pretendía demostrar que había una maquinaria del Estado contra un presunto defraudador y lo que se está demostrando es que hay una maquinaria de la mentira para proteger ese fraude. Da igual la sentencia. Ya has tenido la fotografía que deseabas. La gente que odia al Gobierno, detesta al fiscal, ya lo tienen, lo han sentado. Con lo cual, esto es el amaño. Lo que te castiga y lo que es realmente la pena es el proceso. Da igual fallo con absolución o con condena, porque lo demás va a ser el zarandeo. A mí, insisto, me preocupa el proceso.

Por las fuentes que manejas y por tu propio olfato. ¿Tú crees que Feijóo va a ser realmente el candidato de las próximas generales por el PP?

Creo que sí. Yo creo que hay una cierta desestabilización por la izquierda y creo que hay una enorme desestabilización por la derecha, porque vemos a algunos de sus varones hacer determinados gestos. Hemos visto a Moreno Bonilla retar a Pedro Sánchez a un cara a cara. Me ha dado la sensación de que no era un reto al presidente Sánchez, era un reto a Feijóo.

Hemos visto a Ayuso hacer movimientos alucinantes. Yo sé que hay fuerzas a la derecha y a la izquierda que están ahora mismo desestabilizando a Feijóo. Mi impresión es que Feijóo no puede caer ahora mismo porque la crisis que se abre dentro del Partido Popular por la sucesión sería de tal calibre que es condenar al PP a ser sorpasado por Vox.

Con lo cual, mi impresión es que, te guste más o te guste, este es el candidato del PP hasta las elecciones. Después ya veremos. Yo tiendo a no dar por amortizado a nadie hasta que se va.

Imagen: Cadena Ser

¿El Gobierno está muerto?

Pues esa es la gran cuestión electoral ahora mismo. Y de nuevo, yo no confundo deseos con realidades. Hay mucha prensa escribiendo con las ganas, escribiendo con las tripas y no con los hechos. Ahora mismo el Gobierno está gobernando. El Gobierno que no iba a sacar adelante una sola ley más acaba de sacar adelante el Plan de Movilidad Sostenible con 10.000 millones de fondos europeos.

Así que todos los que entierran cadáveres mientras el cadáver todavía se mueve, me da la sensación de que se precipitan. Que este Gobierno pueda renovar o no, esa puede ser otra batalla. Pero que ahora mismo la legislatura ha terminado, es evidente que no. De la misma manera que no menospreciaría a Feijóo, no entiendo quién menosprecia a Sánchez.

Un día después de unas generales, si Sánchez repite, Feijóo está muerto. Yo creo que en eso no cabe absolutamente ninguna duda. Y como alternativa tenemos o a Ayuso o a Moreno Bonilla. Ahora mismo, ¿hay algún otro nombre en el PP como posible alternativa a Feijóo si no logra gobernar?

A mí me da miedo que, si Pedro Sánchez gana las próximas elecciones, lo del asalto al Capitolio nos va a parecer una broma. A mí no me preocupa una solución desordenada dentro del Partido Popular y que se escoja uno u otro líder.

A mí me preocupa un desorden público, porque se está sembrando un resultado electoral antes de que hayamos votado. Se está diciendo cómo ha de ser la historia antes de que la escribamos nosotros. Se está relatando esto como si no importara lo que los ciudadanos votemos.

No me da nada de miedo el orden o el desorden dentro de un partido político. A mí me da miedo el desorden en la calle. Yo he visto esto en Estados Unidos y yo no quiero un asalto al Capitolio en mi país. A mí me preocupa muy seriamente el día después de una posible victoria de Sánchez. Me preocupa la reacción institucional del Partido Popular y la reacción institucional de Vox, porque podemos tener un problema civil en este país.

No hay nada más importante que el voto. Nunca nos habíamos jugado tanto. Y es muy importante que, quien tenga un mandato, a un lado o al otro, tenga un mandato consistente. Que no vengan después a hablarnos de falsos amaños o de pretendidas excusas para asaltar el Congreso.

Junts, esos nuevos socios del PP a los que quería meter en la cárcel y que ahora de repente son los que le sirven para trasladar la idea de que la legislatura definitivamente ha saltado por los aires ¿tú crees que van a tener realmente un papel decisivo para que se apriete el botón de la convocatoria de elecciones generales?

Yo creo que no lo saben ni ellos. Nadie tiene claro lo que va a pasar, y ese es el gran problema. No lo saben probablemente ni los propios independentistas. Yo creo que nadie contaba, por ejemplo, con que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea avalara a Puigdemont al 100% y lo han hecho.

Nadie contaba con que Alemania, con un gobierno conservador, avalara el uso del catalán en la Unión Europea y lo han hecho. Y nadie contaba con que ciertas leyes pasaran y han pasado. Con lo cual me da la sensación de que nadie tiene una certeza.

Estamos viviendo unos tiempos en los que la realidad se reescribe prácticamente a diario. ¿Quién nos iba a decir hace unos meses que Milei ganaba como ha ganado las legislativas argentinas cuando lo dábamos por muerto? ¿Quién nos iba a decir que en Nueva York iba a haber un alcalde de izquierdas? Por tanto, lo que lo que pase mañana sin duda no está escrito y hay mil posibilidades dentro de las distintas opciones que tenemos

Y esta, para mí, es la clave y el mensaje que a mí me gustaría lanzar hoy a la gente que nos ve. Lo más importante que nos va a pasar es lo que queramos que nos pase. Nada está escrito.

Vamos a hacer con nuestro voto lo que queramos. Y nunca ha habido un momento más importante para estar conectado que este. No caigan en el fatalismo ni en la resignación. Nunca ha habido un momento más importante para estar conectado a la información. Nunca ha habido un momento más importante para saber qué está pasando en nuestra democracia.

Lo que nos estamos jugando ahora es la esencia de la democracia en sí. El monopolio del poder o el poder popular. Esto es en lo que estamos ahora mismo. Esta es la partida que tenemos. Así que no les convenzan a ustedes de que esto de votar es secundario o que no importa porque ya está todo hecho.

Que no les convenzan a ustedes de que mejor dejar la tele, el mando a distancia o el ratón. Nunca ha habido un momento más importante ni para el voto ni para el mando. Nunca ha habido un momento más importante ni más trascendente para ver medios de comunicación, estar informado y militar en la democracia.

Hay una cosa importante que estamos viviendo y es que tenemos esa sensación del libre albedrío. Yo creo que hoy en día, independientemente de las medidas audaces de elegir bien la fecha de las elecciones, hacen falta medidas que generen interés e ilusión entre la ciudadanía. Y se está hablando mucho de la vivienda como la gran clave política, pero el PSOE insiste en pasar olímpicamente de la política de vivienda. ¿Por qué está ocurriendo eso?

Yo creo que hay un problema de vivienda que son ahora mismo 47 problemas de vivienda distintos, 52 problemas de vivienda diferentes. Creo que tenemos un problema en muchas ocasiones por ciudad y por comunidad.

El Gobierno hizo una cosa en materia de vivienda. Lo primero, teníamos una hemorragia e hizo un torniquete. El torniquete fue la ley de vivienda. Y esto se hizo. Lo siguiente era la ley de suelo. Y a partir de aquí empezamos a construir y a edificar. Y ésta se encalló y no salió en el Congreso. Y la siguiente era la ley de vivienda accesible, construcción de VPO y demás.

¿Qué ha ocurrido? Que tú tienes el torniquete, el bombeo y la construcción después. Este era el plan. Y has hecho el torniquete y de repente llega Madrid y te dice, «conmigo que no cuenten». Y llega Valencia y te dice, «conmigo tampoco». Y empiezas a tener gente que te sabotea en lo institucional.

Lo hacen legítimamente en el uso de sus competencias, pero que luego ilegítimamente te protesta a ti porque en sus ciudades las cosas están mal. Con lo cual, creo que ha habido un intento de hacer que han saboteado las autonomías, una cuestión que se ha saboteado en el Congreso y luego un ideal de construcción de vivienda que ahora no se puede sacar adelante porque no están estos fondos. Con lo cual, ¿cuál es la frustración del Gobierno? La misma que la de la calle.

Estamos pidiéndole en FACUA al Gobierno, por ejemplo, medidas como que si alquilas una vez, ya nunca podrás subir por encima del IPC. Si quieres quitarte de en medio al inquilino cuando acabe el contrato, el siguiente te va a pagar lo mismo, más el IPC, como mucho. Hay medidas de expropiación de uso a propietarios de viviendas que son grandes tenedores y que están especulando. Y este PSOE, desde luego, tiene un pavor a la expropiación de uso alucinante

Me ha parecido muy inteligente la propuesta de Esquerra. Esquerra lo que te dice es, muy bien, usted tiene una vivienda, me paga un cinco. Usted tiene dos viviendas, me paga un doce. Usted tiene tres viviendas, me paga un diecisiete. Y a partir de diez viviendas, usted me paga un 40% de lo que ingresa.

Es muy inteligente esto, porque efectivamente te discrimina del pequeño al gran propietario. ¿Qué ha pasado? De nuevo cae en el Congreso. Es que no hay mayoría suficiente. Es que todos estamos quejándonos de que no se soluciona, pero cuando Rufián sube a la tribuna, el Partido Popular entero deja el hemiciclo. Y Vox se marcha del hemiciclo, con un Rufián frustrado al que ves mirando a los lados y diciendo “si quieren se pueden quedar. Este es el primer problema de los españoles”.

Este es el drama de lo que tenemos, que se están focalizando todas las responsabilidades en el Gobierno. Y es verdad, estoy contigo, se puede hacer más, pero no solo el Gobierno. Es que todos los demás jugadores deberían estar a no utilizar este elemento como un ariete contra el Gobierno, sino en este problema solucionarlo con el Gobierno. Porque esto no es darle una victoria a Sánchez. Esto es darle una victoria a los españoles que también te votan a ti y que te van a premiar si tú eres parte de un pacto de Estado.

Artículo publicado originalmente en la revista de FACUA, Consumerismo, el 30 de diciembre de 2025

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