¿Qué pasará (qué misterio habrá) con las gasolineras?

Han pasado ya siete días desde que FACUA denunció a 230 gasolineras por subir sus precios 5 céntimos o más la misma mañana que entraban en vigor los descuentos aprobados por el Gobierno a través de un real decreto-ley. Lo que pasará con ellas sigue siendo un misterio. Ni el ministro de Consumo, Alberto Garzón, ni la presidenta de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, Cani Fernández, han dicho nada al respecto.

El 31 de marzo, Fernández aseguraba que había puesto en marcha «un sistema de vigilancia mucho más intenso» sobre los precios para evitar que las gasolineras se «aprovechen» de las bonificaciones, vigentes desde el 1 de abril: 20 céntimos por litro, de los que 15 van a cargo de los Presupuestos Generales del Estado y 5 deben ser recorte de márgenes para las petroleras.

Esa misma semana, el ministro de Consumo pedía por carta a las autoridades de protección al consumidor autonómicas que, en el ejercicio de sus competencias, vigilasen cualquier «fluctuación injustificada» de los precios de los carburantes, de manera que estuviesen atentas a «potenciales incumplimientos de la normativa de consumo o de otras relacionadas, tales como la defensa de la competencia».

Pero tras las denuncias, ni una sola palabra sobre la posible apertura de expedientes sancionadores. «Vamos a poder garantizar que las estaciones de servicio apliquen las bonificaciones completamente a los consumidores», se limitaba a afirmar la presidenta de la CNMC el 4 de abril. De Garzón, ninguna intervención pública. Ni un solo tuit sobre las subidas denunciadas.

Que nadie piense que hay un pacto de silencio en el Ministerio sobre lo ocurrido con las gasolineras. En realidad, en Consumo tienen por sistema no decir absolutamente nada sobre las denuncias que reciben por prácticas que atentan contra la legislación de defensa de los consumidores. De hecho, Garzón no ha mencionado en lo que va de legislatura a ni una sola empresa por esas denuncias.

Es más, el Ministerio de Consumo ni siquiera contesta a las denuncias. Y son ya más de 600 las empresas denunciadas solo por FACUA. Únicamente ha dado respuesta en seis ocasiones: en cinco para declararse incompetente y en la sexta para indicar que procedía al archivo por haber retirado la empresa el producto denunciado como consecuencia de la presión mediática ejercida por la asociación.

No sabemos si Consumo analiza las denuncias. Ni si se dirige a las empresas en los casos en que confirma que han vulnerado la legislación para instarles a cesar en sus prácticas —a los tribunales, en cualquier caso, no ha llevado a ninguna—. También es una incógnita si pone o no los hechos en conocimiento de las comunidades autónomas para que ejerzan su potestad sancionadora —a partir de mayo, el ministerio de Garzón también tendrá esas competencias ante determinados fraudes—.

Ante ese habitual silencio, en FACUA hemos optado por trasladar las denuncias contra las 230 gasolineras a las direcciones generales, institutos y agencias con competencias en consumo de las 13 comunidades autónomas donde están ubicadas. También las hemos presentado en las agencias de la competencia de las ocho comunidades que cuentan con este tipo de organismos con potestad sancionadora.

Y es que en varias provincias, un alto porcentaje de las alrededor de 5.000 estaciones de servicio que notificaron al Gobierno la actualización de sus precios en la mañana del 1 de abril aplicaron las subidas de al menos 5 céntimos. En Toledo fueron nada menos que 26, la mayoría de las que modificaron precios. En Valencia lo hicieron 20 gasolineras y en Sevilla 17. Que fuese casualidad o consecuencia de pactos entre empresas deben investigarlo las autoridades de competencia.

Pero haya o no cárteles detrás de las subidas, los organismos de consumo pueden actuar igualmente. El real decreto-ley establece en su artículo 21 que «las autoridades de competentes en materia de consumo podrán sancionar las prácticas comerciales desleales con los consumidores o usuarios relacionadas con la aplicación del descuento». Ya veremos qué pasará.

 

Publicado originalmente en El Plural.